¿Qué pasa cuando miles de individuos tienen que convivir en poco espacio, conseguir alimento, resolver conflictos y organizarse sin que nadie les diga exactamente qué hacer? Parece una pregunta sobre una ciudad, pero también puede responderse mirando un hormiguero.

Eso es parte de lo que hace Alejandro Farji-Brener, investigador del Conicet que desde hace décadas estudia el comportamiento de las hormigas y su relación con el ambiente. Esta semana, su trayectoria volvió a ponerlo en el centro de la ciencia argentina: se convirtió en el primer investigador y docente latinoamericano en recibir el Premio Penny Bernstein a la Enseñanza Distinguida, otorgado por la Animal Behavior Society de Estados Unidos.

Por qué estudiar hormigas puede decirnos tanto

Farji-Brener se define como ecólogo terrestre y trabaja desde 1985 con insectos, especialmente hormigas.

Sus investigaciones las utilizan como organismos modelo para responder preguntas más amplias: cómo pequeños cambios pueden modificar el suelo, qué efectos tienen sobre las plantas, cómo funcionan las invasiones biológicas y qué comportamientos permiten resolver los conflictos que aparecen cuando muchos individuos viven juntos.

Gran parte de ese trabajo ocurre fuera del laboratorio. El investigador realiza observaciones y experimentos directamente en el campo para entender cómo se comportan estos animales en condiciones reales.

En otras palabras, mirar un grupo de hormigas moviéndose por el suelo puede convertirse en una forma de estudiar procesos ecológicos mucho más grandes.

El premio que hizo historia

El científico recibió el Premio Penny Bernstein a la Enseñanza Distinguida, uno de los reconocimientos anuales de la Animal Behavior Society.

El galardón existe desde 1995 y distingue a docentes por su trabajo en la enseñanza, la formación de estudiantes, la innovación educativa y la divulgación de las Ciencias del Comportamiento. En esta edición, por primera vez fue otorgado a un investigador y profesor latinoamericano.

Hay un detalle particular: las postulaciones al premio son realizadas por los propios estudiantes, que proponen a docentes que tuvieron un impacto importante en su formación.

Actualmente, Farji-Brener es investigador superior del Conicet y profesor de la Universidad Nacional del Comahue, en Bariloche.

“Se aprende haciendo”

Su manera de entender la enseñanza también se parece bastante a su forma de investigar.

Farji-Brener sostiene que en ciencia resulta más importante estimular preguntas que simplemente entregar respuestas. En sus cursos propone pequeños proyectos de investigación en los que los estudiantes diseñan experiencias, reúnen datos y sacan sus propias conclusiones.

El objetivo es que aprendan a confiar en la evidencia que producen y no solamente en lo que aparece escrito en un libro.